jueves, 24 de noviembre de 2011

martes, 22 de noviembre de 2011

"La buena música es la que dice cosas, suena bien y no transforma a los que la escuchan en completos idiotas"

(1973 - Charly García)

lunes, 21 de noviembre de 2011

La chica que se robó el mundo.


(Texto Charly García)



Corría el año mil novecientos sesenta y tantos cuando el disparo de la escopeta del Coronel Díaz destruyó la bocina parlante que interrumpía su sagrada siesta. Nuestra heroína, conocida en Paso del Rey como "Sei" (un problema odontológico le impedía decir la palabra soy), no tuvo más remedio que conectar la radio a un viejo combinado ortofónico para captar la señal de la pared de sonido, emisora internacional de onda corta dedicada a la música moderna y a difundir novedades acerca de los tan en boga platillos voladores.

Ella creía que perdiéndose dentro de la pared se encontraría a ella misma. Tenía la manía de robar globos terráqueos de escuelas, instituciones, bibliotecas, etcétera. Se sentía más inteligente que los demás y se aferraba a ese mundo con vehemencia sintiendo que ya se lo habían sacado y no quería perderlo nuevamente. El Coronel Díaz opinaba que el cantante favorito de la jovencita no era un ser humano, sino más bien un estado de conciencia.
Como Gaona era de tierra, la única comunicación con la metrópolis era un plateado tren adonde Sei viajaba todos los días en busca de los conocimientos imposibles de encontrar en su lugar de origen. Una noche de lluvia el tren se detuvo misteriosamente, así como los relojes, los automóviles y todo aquello que estuviera a la vista de los azorados pasajeros. Sólo su radio a transistor repetía continuamente las misteriosas palabras "klatú-verrakta-nikto". Con el tiempo, los habitantes del pueblo lo abandonaron y la pared de sonido se volvió un recuerdo ante la división del átomo, el estéreo y el magazine.

Dicen que algunos de los seres espaciales embarazaron a las más bonitas señoras de Paso del Rey. Así que si alguien lo saluda con un "klatú-verraktanikto" o levantando la mano derecha con un brazalete Say No More, no dude en considerarlos aliados, pues sus poderes telepáticos y telequinéticos son capaces de paralizar la Tierra como advertencia a los que no se imaginan nada, se siguen llamando chabones, piensan que todo tiempo pasado fue mejor y detienen el poder del idealismo.

Octubre 2000

jueves, 17 de noviembre de 2011

Nos hicieron creer.

Nos hicieron creer que el “gran amor”, sólo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años.

No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado.

Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta. Las personas crecen a través del contacto con otras personas. Si estamos en buena compañía, es más agradable.

Nos hicieron creer en una fórmula llamada “dos en uno”: dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene nombre: anulación. Que sólo siendo individuos con personalidad propia, podremos tener una relación saludable.

Nos hicieron creer que el matrimonio es obligatorio y que los deseos fuera de término, deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que las personas guapas y delgadas son más amados.

Nos hicieron creer que sólo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas fórmulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que existen otras alternativas.

Ah, tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto.

Cada uno lo va a tener que descubrir solito. Y cuando llegue el día que te aceptes, te ames, te respetes, seas y te muestres tal como eres, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien.

Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor…

…aunque la violencia, se practica a plena luz del día.

John Lennon